Metas borrosas producen resultados borrosos

Quien no tiene metas claras, nunca sabe a ciencia cierta si está caminando en la dirección correcta. Y lo peor de todo es que muchos redoblan su esfuerzo sin tener idea para donde es que van. Ten cuidado de no estar haciendo lo mismo; de no convertirte en alguien que no sabe para dónde va, y al sentirse perdido, aumentas la velocidad queriendo así encontrar nuevamente el camino.

Es imposible perseguir con decisión y entusiasmo una meta que no puedes ver. Los triunfadores son conscientes de la importancia de saber con certeza lo que es verdaderamente importante en sus vidas, de mantener una imagen clara de sus metas y de revisarla constantemente para asegurarse que sus acciones están guiadas por esa visión.

Quiero que te imagines a dos obreros que se encuentran trabajando frente a una iglesia en construcción. Están zarandeando arena. “Zarandear arena” es simplemente cernir o colar la arena para separarla de la piedra, y dejar así, sólo la arena fina antes de mezclarla con el cemento.

Y ahora quiero que te imagines que le preguntas a uno de ellos qué está haciendo, y con voz afligida él te responde: “Aquí, zarandeando arena todo el día… De ocho de la mañana a cinco de la tarde, zarandeo arena… De Lunes a Viernes en la misma tarea de zarandear arena… Ya llevo seis meses en esto, día tras día… Zarandeando arena”.

Sin embargo, cuando le haces la misma pregunta al otro trabajador, que se encuentra realizando exactamente el mismo oficio, él te responde: “Soy parte de un equipo que está construyendo una hermosa catedral”. ¡Qué diferencia!

¿Dónde crees que radica la diferencia entre estas dos personas? Te voy a decir dónde. El segundo sabe por qué está haciendo lo que está haciendo. Él tiene una visión clara de su meta, de su objetivo, del porqué de su trabajo, mientras que el primero solo ve la tarea, mas no el objetivo de su trabajo. Los dos pueden estar realizando la misma actividad, pero la actitud, trabajo y estado de ánimo de cada uno de ellos no están determinados por la labor que están ejecutando, sino por la claridad con que cada uno puede ver la meta en la cual trabaja. Es muy difícil ser una persona decidida y actuar de manera enfocada si no sabes cuál es la meta que persigues.

Infortunadamente, menos de un 3% de la gente se toma el tiempo para dar este paso. Sólo este pequeño porcentaje identifica los propósitos realmente importantes, escribe sus metas, les asigna una fecha específica para su logro, desarrolla un plan de acción y lo lee y examina con regularidad. El 97% solo tiene un montón de ideas borrosas en su mente.

¿Cómo evitar que tus metas se queden en ideas borrosas? He aquí cuatro pasos que comparto en mi curso online, Camino al éxito en 30 días, que te permitirán lograrlo y te pondrán nuevamente en control de tu vida:

1. Haz tu lista de los sueños y metas en los que quieres comenzar a trabajar ya mismo. Pero sé claro y concreto; nada de generalidades o ideas vagas. Y asegúrate de que en tu lista estén representadas las diferentes áreas de tu vida: metas personales, profesionales, espirituales, financieras, familiares, metas de salud y recreación. Recuerda que el objetivo es mantener un balance armónico entre las diferentes facetas de tu vida.

2. Establece un orden de prioridad entre tus metas de acuerdo con la importancia que tengan para ti, ya que no toda meta goza de la misma trascendencia. Piénsalo en los siguientes términos: si sólo pudieses lograr solo una de todas las metas que has escrito, ¿cuál escogerías? Y esa es tu meta número uno. Ahora busca la número dos y así sucesivamente.

3. Asígnales una fecha concreta para su logro. Olvídate del famoso “un día de estos…”. La presencia de una fecha específica te ayudará a identificar los objetivos a corto y mediano plazo que te ayuden a alcanzar cada una de tus metas a largo plazo.

4. Identifica el “porqué” y el “cómo” para cada una de tus metas. El “porqué” se refiere a las razones que te motivan a lograr dicha meta; el “cómo” tiene que ver con la manera de lograrla. Este es quizás el paso más importante. Después de todo, de qué sirve aprender cómo hacer algo, si no existe una razón de por qué hacerlo.

Te aseguro que tu éxito depende más de tener un porqué que de saber cómo. De hecho, con frecuencia encuentro que las personas que sólo saben cómo, siempre terminan trabajando para las que saben por qué. Entonces encuentra tu porque. Esa razón que te provea la pasión y la energía para enfrentar cualquier reto, por más difícil que parezca. Los seres humanos somos capaces de soportar casi cualquier dificultad si sabemos la razón de ser de nuestro esfuerzo.

¿Por qué deseas lograr las metas que persigues? ¿Quieres empezar un negocio, escribir un libro, convertirte en un conferencista profesional, viajar por el mundo o aprender a hablar en público? ¿Qué te mueve a querer alcanzar esos sueños? ¿Qué te ha llevado a imponerte un patrón de conducta y vivir de acuerdo con dicho patrón? A esto me refiero cuando hablo de encontrar tu porqué.

Mientras que los sueños y metas te proveen la dirección y la motivación inicial para empezar, la determinación para sobreponerte a los obstáculos que encontrarás a lo largo del camino viene de saber por qué estos seños y metas son importantes para ti.

Ninguna meta se hará realidad si antes no ha despertado en ti una profunda pasión por su realización. Nunca he escuchado una historia de éxito de alguien que no estaba “seguro” si quería triunfar o no. Por el contrario, todas las historias de éxito tienen algo en común: sus protagonistas poseían un enorme entusiasmo y una gran pasión por sus sueños.

Si los sueños y metas que identificaste en el primer paso no te entusiasman a más no poder, si no te hacen vibrar de solo pensar en ellos, es porque, o no son realmente las metas que deberías estar persiguiendo, o no has tomado el tiempo suficiente para determinar qué las hace tan especiales.

Así que quiero pedirte que tomes el tiempo necesario para identificar tu porqué. Los sueños, las metas y las estrategias son importantes. Pero sin un porqué claramente definido, todas ellas no pasan de ser palabras sin vida, decisiones sin el factor “emoción” que las impregne de entusiasmo y pasión.

Te aseguro que cuando hayas dado estos cuatro pasos, tendrás en tus manos una herramienta de un valor incalculable, una lista de tus metas claramente definidas y en orden de prioridad, acompañadas de un plan de acción específico para hacerlas realidad. Este solo hecho te dará un poder sorprendente. Habrás pasado a formar parte de ese pequeño porcentaje de triunfadores que sabe hacia dónde va y cómo llegar allí. Lo único que necesitas hacer ahora es seleccionar tu meta de mayor prioridad y dar el primer paso hacia su realización ya mismo.

¿Te gustaría recibir otros artículos como este?

Al suscribirte aceptas nuestras politicas de privacidad y tratamiento de datos
Leer más

Para que tu negocio crezca primero hay que hacer algo

Hay personas que empiezan su negocio y al poco tiempo renuncian sin haber hecho nada. Se dan por vencidas sin haber compartido la oportunidad de negocio más de dos veces, sin haber ofrecido sus productos de manera consistente, ni haber ayudado a un nuevo asociado a dar los primeros pasos en el negocio. Sin duda, …

navigate_nextLeer más

5 Responses

  1. Espero verte pronto en Argentina querido amigo
    Te admiro y de verdad, Gracias

  2. Gracias Dr. Camilo Cruz, todos sus articulos son interesantisimos y de gran ayuda para nuestro crecimiento.

  3. Gracias Doctor Camilo Cruz por compartir su sabiduría,que mi !!Padre !!querido le siga bendiciendo ricamente🙏🏻

  4. Si me interesa

  5. Que gran ayuda. Gracias doctor Camilo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.